Coronilla de los Siete Dolores

Conocida como el Rosario Servita o Rosario de los Siete Dolores, esta coronilla incluye siete grupos de siete cuentas separados por siete medallas que representan los siete dolores de María. En el año 1239, la Orden de los Siervos de la Santísima Virgen María, o servitas, decidieron dedicarse a los dolores de María, meditando especialmente esos siete dolores –siete es un número que indica plenitud-. Los servitas promovieron esta devoción particularmente en el siglo XIV durante la peste negra

Durante el genocidio de Ruanda, en la década de 1980, Nuestra Señora de Kibeho, en una aparición reconocida por la Iglesia a tres muchachas adolescentes, recomendó fervientemente que se rezara la Coronilla de los Siete Dolores.
Esta práctica puede servirnos de modelo para tiempos de pruebas personales o corporales
  • Paso 1 – Rezar el Acto de Contrición.
  • Paso 2 – Rezar un Padrenuestro y siete Avemarías en cada uno de los siete Dolores de María.
  • Paso 3 – Rezar tres Avemarías en honor de las lágrimas que derramó la Santísima Madre.
  • Paso 4 – Rezar un Padrenuestro, Avemaría y Gloria por las intenciones del Santo Padre.
  • Paso 5 – Rezar “Virgen Dolorosa, ruega por nosotros” tres veces

Acto de Contrición
¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

«Padre nuestro, que estás en el cielo,santificado sea tu Nombre;venga a nosotros tu Reino;hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.Danos hoy nuestro pan de cada día;perdona nuestras ofensas,como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;no nos dejes caer en la tentación,y líbranos del mal.Amén.»

1. La profecía de Simeón: El anciano Simeón le anuncia en el Templo, durante la presentación del Niño Jesús, que una espada de dolor le atravesaría el alma.

«Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo.»«Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.»
«Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


2. La huida a Egipto: La angustia y las penalidades de tener que huir de noche al exilio para salvar a Jesús de la matanza ordenada por el rey Herodes.

«Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo.»«Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.»
«Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén


3. La pérdida de Jesús en el Templo: La desesperación y la búsqueda angustiada de su hijo durante tres días, hasta que lo encontraron hablando con los doctores de la ley.

«Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo.»«Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.»
«Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén


4. El encuentro de Jesús camino al Calvario: El dolor de ver a su hijo ensangrentado, cargando pesadamente con la cruz a cuestas rumbo a su crucifixión.

«Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo.»«Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.»
«Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén


5. La crucifixión y muerte de Jesús: El sufrimiento indecible de presenciar la agonía y muerte de su hijo al pie de la cruz.

«Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo.»«Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.»
«Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén


6. El descendimiento (María recibe el cuerpo de Jesús): El momento desgarrador en que bajan el cuerpo sin vida de Jesús de la cruz y lo colocan en sus brazos (escena de La Piedad)

«Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo.»«Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.»
«Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén


7. La sepultura de Jesús: La colocación del cuerpo en el sepulcro y el inicio de su inmensa soledad antes de la Resurrección.

«Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo.»«Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.»
«Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén


Gloria por las intenciones del Santo Padre
«Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.Amén»

Virgen Dolorosa, ruega por nosotros
Virgen Dolorosa, ruega por nosotros
Virgen Dolorosa, ruega por nosotros