Durante el genocidio de Ruanda, en la década de 1980, Nuestra Señora de Kibeho, en una aparición reconocida por la Iglesia a tres muchachas adolescentes, recomendó fervientemente que se rezara la Coronilla de los Siete Dolores.
Esta práctica puede servirnos de modelo para tiempos de pruebas personales o corporales
- Paso 1 – Rezar el Acto de Contrición.
- Paso 2 – Rezar un Padrenuestro y siete Avemarías en cada uno de los siete Dolores de María.
- Paso 3 – Rezar tres Avemarías en honor de las lágrimas que derramó la Santísima Madre.
- Paso 4 – Rezar un Padrenuestro, Avemaría y Gloria por las intenciones del Santo Padre.
- Paso 5 – Rezar “Virgen Dolorosa, ruega por nosotros” tres veces
Acto de Contrición
¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.
«Padre nuestro, que estás en el cielo,santificado sea tu Nombre;venga a nosotros tu Reino;hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.Danos hoy nuestro pan de cada día;perdona nuestras ofensas,como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;no nos dejes caer en la tentación,y líbranos del mal.Amén.»
1. La profecía de Simeón: El anciano Simeón le anuncia en el Templo, durante la presentación del Niño Jesús, que una espada de dolor le atravesaría el alma.
«Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo.»«Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.»
«Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
2. La huida a Egipto: La angustia y las penalidades de tener que huir de noche al exilio para salvar a Jesús de la matanza ordenada por el rey Herodes.
«Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo.»«Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.»
«Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
3. La pérdida de Jesús en el Templo: La desesperación y la búsqueda angustiada de su hijo durante tres días, hasta que lo encontraron hablando con los doctores de la ley.
«Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo.»«Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.»
«Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
4. El encuentro de Jesús camino al Calvario: El dolor de ver a su hijo ensangrentado, cargando pesadamente con la cruz a cuestas rumbo a su crucifixión.
«Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo.»«Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.»
«Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
5. La crucifixión y muerte de Jesús: El sufrimiento indecible de presenciar la agonía y muerte de su hijo al pie de la cruz.
«Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo.»«Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.»
«Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
6. El descendimiento (María recibe el cuerpo de Jesús): El momento desgarrador en que bajan el cuerpo sin vida de Jesús de la cruz y lo colocan en sus brazos (escena de La Piedad)
«Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo.»«Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.»
«Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
7. La sepultura de Jesús: La colocación del cuerpo en el sepulcro y el inicio de su inmensa soledad antes de la Resurrección.
«Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo.»«Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.»
«Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
Gloria por las intenciones del Santo Padre
«Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.Amén»
Virgen Dolorosa, ruega por nosotros
Virgen Dolorosa, ruega por nosotros
Virgen Dolorosa, ruega por nosotros

.jpg)
.jpg)
.jpg)

